Hola, soy la tita.
Tengo 16 inviernos.
No soy nadie, no soy nada.
Mis pecados son lo bueno que he pasado.
Si dijera que Dios me ayudo en algo mentiría, hoy se tomar decisiones con sangre fría. Ni siquiera arrugo la cara al mandarte a la mierda, cuando el puño en mi mano JAMÁS tiembla. Debes tener corazón de piedra hijo de puta, más entre perros y arpías astutas.